OP 1099 Crece Optimismo de los Mercados

El Banco Central a través del Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre manifestó que el crecimiento económico para este año se ubicará en el rango 1,25%-1,75%. Dicha estimación corresponde a la primera proyección al alza en el crecimiento después de varias instancias en el que el organismo autónomo pronosticaba un crecimiento cada vez más débil. En particular el rango 1,25%-1,75% corresponde a un incremento solo en el límite inferior, puesto que en el IPoM de junio, la estimación fue de 1,0%-1,75%.

Respecto al escenario externo, el Banco Central considera que las condiciones de las economías relevantes para Chile han mejorado en el transcurso del año. Esto se debe a factores importantes como el mejoramiento en los términos de intercambio para Chile, puesto que las condiciones de los mercados relevantes han sido favorables a efectos de incrementar el precio del cobre, sumado a una reducción moderada en el precio del petróleo en comparación al cierre estadístico previo. Además las condiciones financieras continúan favorables, en donde se observan mercados bursátiles al alza, mayores flujos de capitales que ingresan a las economías en desarrollo, entre otros aspectos.

En particular, el IPoM de septiembre continúa resaltando el mayor impulso de las actividades económicas asociadas al consumo, como por ejemplo los servicios y el comercio. Sin embargo manifestó que la debilidad en los sectores ligados a la inversión, como por ejemplo la construcción, aún persiste, así lo sostiene también el Banco Central a través del informe de percepciones de negocios (IPN) de noviembre 2017.

En esta materia, el Banco Central da cuenta de un relativo optimismo por parte de los encuestados. Sin embargo, este mayor optimismo tiene relación con mejores expectativas para el futuro en donde estiman que para el próximo año podrán experimentar mejores resultados en sus negocios.

Índice Mensual de Actividad Económica

(Var. % Anual)

Fuente: Elaboración propia, Banco Central.

Por el lado del mercado laboral, la dinámica en la estructura del trabajo se ha caracterizado por aumentos relevantes en los empleos por cuenta propia, mientras que el empleo formal se ha ido estancando. Si bien las noticias sobre crecimiento parecen ser “alentadoras”, esto no se condice con las cifras respecto a la inversión, la cual se ha visto más afectada negativamente. En el reciente IPoM, la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) acrecentó su caída en el segundo trimestre, particularmente la reducción fue de 4,1% anual a diferencia de la caída del primer trimestre de este año que fue de 2,4% anual (IPoM Septiembre 2017).

En lo que va del año, la economía ha presentado un dinamismo muy “pobre”, lo cual queda en evidencia al remitirse a las cifras del Imacec en los primeros nueves meses del año. Sin embargo de acuerdo a las cifras del indicador más reciente (septiembre), la economía creció un 1,3%, por debajo de las expectativas del mercado que apostaban por un incremento centrado en 2,0%.

En conclusión, es plausible pensar que el panorama que prevé el IPoM de septiembre para la economía chilena signifique una primera señal de recuperación, razón por la cual se observará que el Imacec los próximos meses registrará crecimientos mayores (en promedio) respecto a la primera parte de 2017 en donde la economía reveló un débil crecimiento no observado desde hace varios años. Por último, si bien este panorama de mayor crecimiento se debe en parte por condiciones externas más favorables, es posible pensar también que las expectativas mejorarán debido a las elecciones presidenciales en donde los pronósticos favorecen al candidato de la oposición, quien entrega una mayor confianza, la cual se traduciría en una economía más estable. Lo último no podría ser coherente con la gestión del actual gobierno, puesto que hay múltiples reformas en distintas materias que ha querido impulsar en poco tiempo y esto naturalmente genera incertidumbre, puesto que en todo sistema cuando se intenta cambiar drásticamente muchas variables en poco tiempo, se hace más difícil predecir lo que ocurrirá. En consecuencia dicha incertidumbre afecta negativamente la inversión y por lo tanto el crecimiento y el emp.

 

AUTOR: Gustavo Díaz; Stefano Zecchetto; Economistas