OP 1101 La Importancia del Crecimiento Económico

El Banco Central de Chile, a través de su Informe de Política Monetaria (IPoM), pronosticó que para 2017, la economía de nuestro país crecerá 1,4%, cifra que se encuentra contenida en el rango de 1,25%-1,75% estimado en el IPoM de septiembre. A su vez se estima que el crecimiento para el próximo año se ubicará en el rango 2,5%-3,5%.

El informe de diciembre señala que las actividades que tienen que ver con el componente de consumo, siguen sosteniendo el crecimiento, mientras que los sectores que pertenecen al componente inversión aún no se han recuperado, sobre todo en el caso de la construcción, sector en donde la recuperación ha tenido ciertos “retrasos”. Además, el organismo autónomo no ha cambiado su proyección en cuanto al cierre en la brecha de actividad, la cual se irá cerrando de manera gradual desde la segunda mitad de 2018 tal como se señalaba en el IPoM de septiembre.

Pese a que estas noticias parecen ser “buenas”, el Informe de Política Monetaria indica que la economía no se encuentra inmune a ciertos riesgos, como por ejemplo, en el caso del mercado laboral, donde la mayor creación de empleos se ha generado en el sector público. En el sector privado, la tendencia comprende aumentos del empleo principalmente en la categoría de cuenta propia, mientras que la dinámica en el empleo asalariado no ha mostrado mayor dinamismo. Si bien se mencionó que la construcción tendría un mayor retraso en su recuperación, no se puede descartar el hecho de que el atraso se prolongue más de lo esperado.

Además no se descartan tampoco los riesgos externos, en donde la actividad de los socios comerciales relevantes se recupere más lento que lo estimado.

Por otro lado, el Banco Central menciona que hay algunos factores que podrían aportar al crecimiento en los próximos meses. Básicamente las mejores condiciones financieras y el precio del cobre explican lo anterior, lo que eventualmente aportaría a una recuperación más acelerada en la inversión.

Respecto a la inflación, las fluctuaciones del IPC han sido sorpresivas. Ejemplos de aquel hecho corresponderían a lo observado en los meses de septiembre y octubre en donde se apreciaron variaciones mensuales de -0,2% y 0,6% respectivamente. Al mismo tiempo las estimaciones indicaban que las fluctuaciones serían de 0,3% y 0,2% para septiembre y octubre respectivamente.

Evolución del IPC

(Var. % mensual y anual)

Fuente: INE

Estas cifras podrían eventualmente “complicar” las decisiones del Banco Central, en el sentido de que inyecta más incertidumbre a los diferentes agentes económicos, como también afectan la conducción de la política monetaria. Sin embargo la última variación del IPC (0,1%) en el mes de noviembre coincide con las estimaciones. En este contexto, el Banco Central decidió nuevamente mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 2,5% en su última reunión de política monetaria.

Crecimiento del PIB Efectivo vs PIB Potencial

(Var. % anual, en promedio)

Fuente: Banco Central

Un aspecto que llama la atención es la reducción del crecimiento potencial. El PIB potencial se entiende como el nivel de producción más alto que se puede alcanzar con los factores productivos y la tecnología de la cual dispone la economía. De la tabla anterior, se observa como en cada quinquenio, el PIB potencial se ha ido reduciendo a través del tiempo.

Estos antecedentes podrían ser consecuencia del atraso que ha tenido Chile en llevar a cabo políticas de innovación o de diversificación de las actividades económicas con el fin de agregar mayor valor. Tomemos por ejemplo el caso de Corea del Sur, país que hace décadas atrás se encontraba en una situación de desarrollo más atrasado que Chile. Sin embargo, la estrategia de Corea del Sur se sustentó principalmente en el desarrollo científico y tecnológico, potenciando la calidad de la educación y priorizando la innovación. Todo lo anterior conformó el eje central para posicionar a Corea del Sur hoy en día como uno de los países considerados “desarrollados”.

No se puede decir lo mismo de Chile, país que aún continúa sosteniendo su economía principalmente en productos con escaso valor agregado, en particular el cobre. Nuestro país no ha experimentado transformaciones profundas en materia de educación que signifiquen cambios relevantes en calidad, de hecho hoy en día ocurre que las universidades no han sido capaces de ajustar sus programas de estudio de manera satisfactoria con los talentos que requieren las empresas, es decir existe una brecha no menor entre las habilidades que requieren las empresas para sus nuevos empleados y las habilidades que desarrollan los estudiantes en las universidades. Por último, si observamos los resultados en la prueba PISA[1], Chile se ha posicionado por debajo del resultado promedio de los países OCDE, y por supuesto por debajo de los países desarrollados. Por otra parte, en Chile no ha habido medidas para impulsar de forma relevante, el desarrollo científico, ni la innovación.

Una hipótesis que podría surgir de esto, es que Chile no ha internalizado ni concientizado lo fundamental de lo expresado en los párrafos anteriores, de seguir así representaría un gran riesgo para el desarrollo a futuro, puesto que no nos quedaría otra alternativa que esperar a que el precio del cobre se ubique en niveles altos, ni que tampoco surjan sustitutos cercanos, en consecuencia es tarea primordial impulsar una cultura de innovación para nuestro país, de lo contrario significaría un gran retroceso hacia el camino al desarrollo.

  1. Programme International Student Assesment

AUTOR: Gustavo Díaz; Stefano Zecchetto; Economistas