AÑO 11 242

31 DE JULIO DE 2007
ISSN 0717-795X

 

 

 

 

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La propuesta alternativa de la Alianza en materia educacional:
No cerremos la puerta a una educación de calidad

Antecedentes

Los hechos demuestran que los esfuerzos realizados por la Concertación en materia educacional han resultado insuficientes. Los resultados de las distintas evaluaciones a las que se someten anualmente nuestros alumnos permanecen estancados y que además siguen reflejando una gran inequidad en el sistema. A pesar de los indiscutibles avances del sistema en términos de cobertura e infraestructura, lamentablemente la educación en nuestro país no ha logrado transformarse en una herramienta que brinde una real igualdad de oportunidades. Esta gran falencia es la que en parte explica el retraso que ha tenido Chile en alcanzar niveles de país desarrollado.

Dado que el problema no radica específicamente en el monto invertido, sino en el gasto ineficiente de un presupuesto que se ha quintuplicado en las últimas dos décadas, no es difícil suponer que el marco regulatorio vigente no entrega los incentivos adecuados para realizar una gestión eficiente y entregar una educación de calidad.

El nefasto diagnóstico de la realidad educacional de nuestro país sembró un descontento generalizado y progresivo en la opinión pública, el que alcanzó su punto más álgido a fines de mayo del año pasado en lo que se conoció como la “movilización pingüina”. Por ser considerada “la culpable de todos los males”, una de las demandas estudiantiles más ambiciosas consistía en derogar la actual LOCE, motivo por el cual el gobierno, en abril recién pasado, ingresó al Congreso para su tramitación legislativa la Ley General de Educación.

No obstante las elevadas expectativas que se habían generado en torno a la señalada iniciativa, lamentablemente ésta nació muerta. No se incorporaron en ella ninguno de los pocos acuerdos transversales a los que llegó el Consejo Asesor Presidencial para la Calidad de la Educación, así como tampoco se consideraron las recomendaciones del “Informe Brunner”, que ya en 1994 daba cuenta de una realidad bastante similar a la hoy vigente.

Asimismo, la iniciativa a lo largo de todo su articulado vulnera la libertad de enseñanza, no consagra el mérito ni la diversidad como valores prioritarios y deseables para nuestra sociedad, limita el emprendimiento y, de manera más importante, no asegura el que los niños de menores ingresos puedan acceder a una educación de calidad. Una vez más, la Concertación desaprovechó la oportunidad de dar un giro radical en este ámbito.

El sentido de una propuesta alternativa: la calidad de la educación no puede seguir esperando

No conforme con las soluciones entregadas por el gobierno en materia educacional, y conscientes de estar en presencia de una oportunidad única para revertir la situación, la Alianza decidió trabajar en una propuesta alternativa, que dejara de lado la ideologización de la discusión, reuniera los consensos de las comisiones de expertos que la misma Concertación había citado a debatir los últimos años, y que en definitiva permita hacernos cargo como país de entregar una educación de calidad para todos.

No obstante, la propuesta fue criticada por supuestamente concentrar 80% de las ideas de la Concertación en el último período, es justamente la existencia de diferencias entre ambas alternativas lo que puede permitirnos o no revertir el escenario vigente en esta materia.

1.

Algunas diferencias clave: el financiamiento y la autonomía en la educación pública

Un ejemplo de las diferencias de enfoque radica en que la propuesta de la Alianza sí se hace cargo de los principales problemas que actualmente impiden que los establecimientos que reciben financiamiento estatal alcancen buenos resultados. En primer lugar, la educación de calidad hay que financiarla. Por esto se propone asegurar la entrega de una subvención que le permita a una “escuela modelo eficiente” alcanzar los estándares mínimos, ajustando este valor por parámetros geográficos, nivel socio-económico y cultural del grupo familiar de los alumnos, entre otros.

La Alianza plantea a su vez otorgar una mayor estabilidad en los ingresos recibidos, al sugerir modificar el cálculo de la subvención, entendiendo que concurre un cien por ciento de los alumnos cuando la asistencia efectiva iguale o supere el noventa y cinco por ciento.

Un financiamiento que asegure buenos resultados para los colegios que gestionen sus recursos de una manera eficiente, es lo que permitirá que existan incentivos a incorporar en sus aulas alumnos vulnerables, finalizando así con la segregación natural que causa la existencia de una subvención igual para todos.

Además, la propuesta consagra por ley el anhelado derecho a los sostenedores a ser autónomos en su funcionamiento, desde el punto de vista académico, económico y administrativo. De esta forma, se busca que la ley marco que rige el sistema educacional se centre en una evaluación y fiscalización enfocada en los resultados y no en los procesos educativos. A diferencia de lo anterior, el Ejecutivo ha propuesto amarrar la entrega de una subvención preferencial a la firma de un convenio que limita la autonomía de los colegios. Adicionalmente, mediante la “subvención por concentración”, anunciada el 21 de mayo por la Presidenta(1) , se incentiva la persistencia de verdaderos “ghettos” de pobreza al impedir que los niños de menores ingresos accedan a colegios de bajas tasas de vulnerabilidad.

2.

El rol del profesor: actor clave para alcanzar una educación de calidad

Basta una breve revisión a la evidencia internacional en materia educacional para concluir que las experiencias exitosas por lo general convergen en un solo denominador común: un país con buenos resultados en materia educacional es aquel en donde al profesor se le otorga un rol protagónico, tanto en relación con el prestigio de la carrera en sí misma, como por la estricta formación recibida y solicitada a la hora de ejercer. La alternativa de la Alianza se hace cargo de las falencias que en este ámbito ha mostrado nuestro país, desde un ángulo ampliamente consensuado por los expertos en materia educacional.

En primer lugar, y siempre bajo el amparo de la normativa interna de los establecimientos y situando en primer lugar al proyecto educativo institucional de cada uno de éstos, la propuesta de la Alianza define claramente los derechos y deberes que cada actor perteneciente a la comunidad educativa juega a la hora de entregar una educación de calidad, para así poder responsabilizar a quien le corresponda en el cumplimiento de lo establecido en la legislación. En particular, el proyecto alternativo, dada la importancia que tiene la formación recibida por nuestros educadores para alcanzar el objetivo de una educación de calidad, establece como un derecho esencial de los profesores su desarrollo profesional.

En esta misma línea, gracias a la reducción de enseñanza básica y ampliación de la media (otra diferencia con la Ley General de Educación), la propuesta genera un espacio para reformular la carrera docente, si bien con la idea de mayores exigencias en términos de perfeccionamiento en la educación media, también con la posibilidad de aspirar, gracias a esto, a mayores remuneraciones. El proyecto alternativo también incentiva el constante perfeccionamiento de los docentes al implementar una evaluación del sistema educacional centrada en el aporte o superación de los alumnos en su desarrollo educacional.

3.

El rol de la información a la hora de asegurar una educación de calidad

Una de las grandes falencias de nuestro sistema educacional consiste en información entregada a los padres. Por lo general, ésta llega de manera muy dispersa o es difícil de interpretar, lo que impide que ellos tomen decisiones informadas a la hora de elegir el establecimiento educacional en el cual se educarán sus hijos. En consecuencia, como los padres no reciben información pertinente para una toma de decisiones eficiente, no siempre son los buenos colegios los que cuentan con una mayor asistencia (y con esto con mayores recursos). Lo anterior en parte explica el que no existan incentivos para los establecimientos a entregar resultados de calidad.

Por esta razón, la propuesta de la Alianza a lo largo de todo su articulado consagra la información como un valor fundamental del sistema. En este sentido, se propone exigir la existencia de una base de datos actualizada y de libre acceso que contenga la información relevante para que la comunidad escolar pueda formarse una apreciación respecto al aporte del establecimiento al aprendizaje de sus alumnos. Además se plantea obligar el envío a los padres de los resultados de sus hijos en las diferentes evaluaciones a las que sea sometido nuestro sistema educacional.

Conclusión

En estas breves líneas, se demuestra que el proyecto alternativo en materia educacional presentado por la Alianza presenta discrepancias no menores en relación al enfoque de la Concertación. Se espera que el diálogo anunciado por el gobierno no consista sólo en la posibilidad de modificar parte del articulado inicial presentado por el Ejecutivo en la Ley General de Educación, sino que se transforme en la consagración de una verdadera reforma al sistema, que permita en un plazo no menor entregar una educación de real calidad para todos.

(1)
Indicación presentada por el Ejecutivo al proyecto de subvención preferencial, que propone aumentar la subvención preferencial en establecimientos con una concentración superior al 15% de alumnos vulnerables.

Editora: Alejandra Candia D..