AÑO 10 Nº 228

30 de NOVIEMBRE de 2006

ISSN 0717-795X

PERSPECTIVA

Mujeres y Participación Política

A principios del siglo XX, la mujer chilena se encontraba relegada a un segundo plano en el ámbito laboral, cultural y, principalmente, político. Es a partir de la segunda mitad del siglo pasado cuando el género femenino alcanza una participación política real, al obtener el derecho a votar en todo tipo de elecciones (1949). Fue así, como en las elecciones presidenciales de 1952, las mujeres chilenas votaron por primera vez para elegir Presidente.(1)

Tras la elección de la primera mujer como Presidenta de Chile (2006), se ha reabierto el debate sobre ley de cuotas femeninas y, por consiguiente, de una discriminación positiva(2) en favor de éstas, para acortar la brecha que existe entre hombres y mujeres en el ámbito político.

Mujeres y Participación Política en América Latina

En América Latina, al igual que en el resto del mundo, las mujeres históricamente han sido subrepresentadas en los cargos de elección popular.

Durante la década de los noventa, once países latinoamericanos adoptaron leyes de cuotas de género que garantizarán a las mujeres niveles mínimos de participación política, como candidatas en las elecciones nacionales.(3)

Tabla I: Aprobación de leyes de cuotas en América Latina

Año de aprobación

% de Cuota

Argentina

1991

30 C.B; 30 Sen.

Bolivia

1997

30 C.B; 25 Sen.

Brasil

1997

30 C.B

Costa Rica

1996

40

Ecuador

1997

30

Honduras

2000

30

México

1996

30 C.B; 30 Sen.

Panamá

1997

30

Paraguay

1996

20 C.B; 20 Sen.

Perú

1997

30

República Dominica

1997

25

Venezuela

1998

30

Fuente: Flacso

Aunque los efectos de la leyes de cuotas varían dependiendo de las normas electorales y el apego a ellas por parte de los partidos, la tendencia por las cuotas de género en América Latina, marca un hito en cuanto a la actitud de la ciudadanía respecto a la presencia de la mujer en el poder y el nivel real de compromiso con la igualdad de género, que les permita a las mujeres mitigar sus históricas desventajas en la competencia electoral.

Tabla II: Mujeres en el Parlamento por regiones

Región del mundo

% de mujeres en la Cámara Baja u otra variante de Parlamento Unicameral

% de mujeres en el Senado

Países Nórdicos

38.8%

… 

Europa (países de OSCE)

16.8%

14.8%

Continente Americano

15.8%

16.6%

Asia

15.6%

12.1%

Europa (exceptuando a países nórdicos)

14.7%

14.8%

América Latina*(4)[5]

15.0%

12.0%

África Subsahariana

12.8%

12.8%

Pacífico

11.3%

25.9%

Países Árabes

4.6%

2.5%

Fuente: Fuente: Unión Interparlamentaria, febrero 2002. Women in National Parliaments”

Si bien las cifras de mujeres en el parlamento en América Latina, son inferiores a los de los países nórdicos, éstas resultan similares a las de las naciones de Asia y del resto de Europa; al mismo tiempo, que son levemente superiores a los países de África Subsahariana; están muy por encima de los países Árabes(5).

Tabla III: Porcentaje de mujeres, en cámaras únicas diputados
países de Latinoamérica con o sin cuotas de participación

Países con cuotas

Mujeres

Países sin cuotas

Mujeres

Argentina

30,7

Chile

12,5

Bolivia

18,5

Colombia

12,1

Brasil

5,7

El Salvador

9,5

Costa Rica

35,1

Guatemala

8,9

Ecuador

15

Nicaragua

20,7

México

16

Uruguay

12,1

Panamá

9,9

Venezuela

9,7

Paraguay

2,5

 

 

Perú

18,3

 

 

República Dominicana

17,3

 

 

Promedio

16,9

Promedio

12,2

Fuente: CEPAL, 2004

Mujeres y Participación Política en Chile

De acuerdo con el último informe de la Unión Interparlamentaria (UIP)(6), sobre la representación de las mujeres en la Cámara Baja o en sistemas unicamerales, Chile ocupa el lugar 69 entre 188 países. Una presencia similar de la mujer en el Parlamento se observa en países subdesarrollados como Filipinas, Angola y Bangladesh, pero de la misma manera en Corea, Israel y EE.UU.

No resulta fácil establecer una correlación directa entre nivel de desarrollo económico-social de una nación y la participación femenina en política, puesto que, según el informe de la UIP, el país con mayor representación de mujeres en el Parlamento es Ruanda, con un 49%; más atrás lo sigue Suecia, con un 45%.

Sin embargo, una relación que parece tener mayor validez es la que hay entre sistemas de gobierno y la participación política de la mujer, porque esta última ha demostrado ser más efectiva en los regímenes parlamentarios, que en los presidenciales.   

En nuestro país sólo tres colectividades políticas poseen mecanismo de cuotas(7) para mujeres, estos son: el PPD, con un 40%; el PS, con un 30%; y la DC, con un 20%. Si bien estos partidos tienden a presentar un mayor número de candidatas a cargos de elección popular, esto no resulta ser una constante, ya que la Democracia Cristiana ha llevado en promedio un menor número de candidatas, que los dos partidos de la Alianza (RN-UDI).

Tabla IV: Promedio de candidatas por partido (1989-2005)

Partido Político

%

PPD

16,6

PS

14,7

RN

11,1

PDC

7,2

UDI

6,1

PRSD

2,6

Promedio Total

9,7

Fuente: Flacso

En Chile, el porcentaje mujeres en la Cámara Baja ha experimentado un significativo aumento, pasando de un 6% en las parlamentarias de 1989, a un 12,6% en las de año pasado(8). No obstante, este incremento ha sido mucho más moderado y lento en comparación con otros países de la región.

En la actualidad la representación femenina, en la Cámara Alta, sólo llega al 5,3% -con sólo dos senadoras-, un porcentaje prácticamente estable desde el año 1997. Mientras que en la Cámara Baja, de los 120 diputados, sólo 18 son mujeres (15%). En cuanto a Renovación Nacional, éste posee un total de 20 diputados, de los cuales 4 son mujeres (20%).

Tabla V:Porcentaje de representación de mujeres a
nivel nacional y en Renovación Nacional

% Nacional

% RN

Senadoras

5,3%

0

Diputadas

15,0%

20,0%

Alcaldesas

13,3%

19,6%

Concejalas

26,8%

20,5%

Fuente: Instituto Libertad

 

Con respecto al mundo municipal, tras las elecciones municipales de 2004, de un total de 344 comunas, 42 mujeres resultaron electas alcaldesas (12,3%); y de 2.130 concejales electos en total, 450 resultaron ser mujeres (21,1%). En cuanto a Renovación Nacional, éste eligió un total de 51 ediles, de los cuales 10 fueron mujeres (19,6%). Mientras que de sus 434 concejales electos, 89 resultaron ser mujeres (20,5%).

En cuanto a la participación femenina en el Ejecutivo, las mujeres ministras pasaron de 5% en 1990, a 50% en 2006; y las subsecretarias de 12% a 48%, en igual período. Sin embargo, la paridad autoimpuesta por el Gobierno de Michelle Bachelet difiere significativamente con el porcentaje de mujeres que son jefas de servicios, el cual sólo alcanza el 29,20%; y en el caso de las embajadas, sólo el8,9% están a cargo de mujeres.

Tabla VI: Porcentaje de mujeres en organismos públicos

% Mujeres

Ministros

50%

Subsecretarias

48,30%

Intendencias

46,10%

Gobernaciones

33,30%

Seremis

38,40%

Jefes de división

35,60%

Jefes de servicio

29,20%

Embajadas

8,90%

Fuente: Corporación Humanas, junio de 2006

 

Comentarios Finales

El ámbito político está determinado por el sistema de género vigente (femenino/masculino), que lo ha definido históricamente como una tarea predominantemente masculina. Esta “brecha democrática”, consecuencia de la infrarrepresentación de la mujer chilena en política, ha producido una serie de obstáculos y desventajas que se han proyectado en el tiempo.

Entre las barreras, que las mujeres han encontrado el libre acceso a la arena político institucional, podemos destacar: en primer lugar, la decisión de los partidos de incluirlas o no incluirlas en sus listas; en segundo lugar, es la división sexual del trabajo, debido al lugar preponderante que ejercen las mujeres en la reproducción y la familia; por último hay estudios que indican que, más allá de obstáculos socioculturales, las mujeres, al igual que los hombres, optan voluntariamente por automarginarse de algunas actividades.

Finalmente, es la mujer quien debe demostrar -sin la necesidad de que una ley le asigne una cuota de representatividad, como si fuera de segunda categoría- que tiene pleno derecho y capacidad para participar en las materias públicas del Estado.

(1)
En 1934, durante el segundo gobierno de Arturo Alessandri Palma, se promulgó la Ley que otorgaba derecho a voto a las mujeres en los comicios municipales.
(2)
La discriminación positiva (DP) o sistema de cuotas es una política que busca reservar un porcentaje de cargos para ser ocupados por mujeres u otros grupos históricamente desaventajados, marginados u oprimidos, que son supuestamente segregados por la sociedad.
(3)
En el año 2000 Venezuela derogó esta Ley, y un duodécimo país, Colombia, promulgó una ley que establece que las mujeres deben ocupar el 30% de los cargos de funcionarios encargados de la toma de decisiones en el Poder Ejecutivo.
(4) [Internet] http://www.ipu.org
(5)
América Latina se encuentra mejor posicionada que la Región del Pacífico en términos de la participación de las mujeres en el Congreso, pero a la vez está muy por debajo del elevado promedio que registra esa misma región en el Senado.
(6)
Estudio de mayo de 2006.
(7)
Cuotas Informales: es un mecanismo estatuido por los propios partidos, los que acuerdan en su reglamento interno establecer un cierto número mínimo de candidaturas a elecciones populares y/o de candidaturas a elecciones internas de los partidos (además de los tres partidos chilenos ya mencionados, están los casos de CONDEPA en Bolivia, PRI y PRD en México, Partido Laborista en Inglaterra, ANC en Sudáfrica, entre otros).
(8)
Cifra que se mantiene bajo el 15% correspondiente al promedio de la América Latina

Directora: María Luisa Brahm B.

Editor: Pablo Lira R.