La reciente encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) confirma los datos exhibidos por las anteriores entregas de esta misma institución. En el capítulo dedicado a las presidenciales hay sólo una intensificación de la tendencia ya exhibida por los estudios del CEP realizados en mayo y octubre del presente año.
A raíz de esto, resulta útil comparar los resultados de esta encuesta con el de los sondeos anteriores, pues a un mes de las elecciones nos muestran una completa fotografía al horizonte político nacional, en el que -por primera vez en veinte años- una candidatura ajena a la centroizquierda ha conseguido conquistar a la mayoría de la población y se posiciona como la alternativa más viable para llegar a La Moneda en marzo de 2010.
La primera noticia de la encuesta CEP es la confirmación de que Sebastián Piñera se consolida como el candidato favorito en estas elecciones. No sólo porque un 53% de los encuestados cree que será el próximo Presidente de Chile sino porque aumenta la brecha con todos sus adversarios, en intención de voto.
En la votación que ha demostrado mayor poder predictivo (voto en urna, submuestra de inscritos en el Registro Electoral), Piñera alcanza el 36% de las preferencias, mientras que Eduardo Frei llega a un 26%, Marco Enríquez-Ominami a un 19% y Arrate alcanza el 5% de los votos.
Como muestra el gráfico 1, la votación del abanderado de la Coalición por el Cambio se mantiene estable, en un sólido primer lugar. Frei va en constante declive, y de hecho su votación ha disminuido desde mayo hasta la fecha por sobre el error muestral de la encuesta. Enríquez-Ominami, por otro lado, ha logrado captar el voto cautivo de Frei, aunque a un ritmo lento. Producto de ello, es probable que veamos en los próximos días un despliegue de ambas candidaturas arrogándose el derecho a estar en segunda vuelta: Frei apelará a los siete puntos de diferencia, mientras que Marco tratará de convencer que es más competitivo en segunda vuelta.
Gráfico Nº 1
Fuente: elaboración propia, a partir de los datos de las encuestas CEP de mayo, agosto y octubre.
Lo interesante de estos números es que aumenta la brecha entre Piñera y sus oponentes, y disminuye a la vez la diferencia entre las candidaturas que provienen de la Concertación. Un vacío de 10 puntos, a pocas semanas de realizarse la elección, es un duro revés para la candidatura de Frei.
Si consideramos, además, sólo los votos válidos de cada candidato (emulando la elección real), tenemos que Piñera alcanza un 42%, Frei un 30%, Enríquez-Ominami un 22% y Arrate el restante 6%.
En concordancia con estos datos, los posibles escenarios de segunda vuelta también son favorables para la Coalición por el Cambio. Tal como muestra el gráfico 3, en definición con Eduardo Frei, Sebastián Piñera logra triunfar con 43% contra 37%. Es decir, una ventaja de seis puntos que está fuera del margen de error. Y si llevamos estos valores a un 100%, es decir, considerando sólo los votos válidos, la ventaja aumenta a 54% contra 46%. No hay ya empate técnico, sino una clara victoria por donde se le mire.
Gráfico Nº 2

Fuente: elaboración propia, a partir de los datos de las encuestas CEP de mayo, agosto y octubre.
Algo parecido sucede si se indaga en la segunda vuelta con Marco Enríquez-Ominami (escenario improbable, analizando los datos de la CEP para la primera vuelta). En este caso, Sebastián Piñera alcanza un 40% de los votos y Enríquez-Ominami un 37%. La ventaja de Piñera queda más clara al llevar estos valores a un 100%: si las elecciones fueran este domingo, Sebastián derrotaría a Marco por 52% a 48%.
En todo caso, el favoritismo y la sensación de triunfo de la candidatura de la Coalición por el Cambio están a la par de las anteriores candidaturas que han resultado ganadoras. Los datos muestran que, en octubre de los años 1999 y 2005, quienes resultaron electos tenían un nivel de apoyo similar al que tiene Piñera, tanto en primera como en segunda vuelta.
Gráfico Nº 3

Fuente: elaboración propia, a partir de los datos de las encuestas CEP de octubre 1999, octubre 2005
¿Qué hechos han logrado instalar la candidatura de Sebastián Piñera como la más distinguida en este proceso eleccionario, muy cerca de lo que consiguió Bachelet en 2005? Por de pronto, numerosos factores como el hecho de estar realizando una exitosa campaña, a la que se han sumado numerosos sectores del mundo independiente, y representantes de centro, de derecha y de centroderecha.
Sin embargo, también en esta encuesta podemos reconocer algunos atributos que permiten considerar esta premisa. Por ejemplo, la reconocida capacidad de Sebastián Piñera para resolver problemas. En las tres entregas que el CEP ha publicado este año, Piñera es -por lejos- el candidato en el que más gente confía para resolver los siete problemas planteados, en torno a la salud, la delincuencia y la educación, entre otros.
Lo mismo sucede cuando se trata de analizar los llamados “atributos blandos” de un candidato: Sebastián triunfa en aspectos como capacidad para unir al país y para solucionar los problemas de las personas, entre otros. Además, es el candidato que da más confianza y que la población ve más seguro; por algo la mayoría de la población opina que, en su Gobierno, Piñera actuará con firmeza, destreza y habilidad.
Muy distinto es el panorama que se puede apreciar en la Concertación. El candidato oficialista, Eduardo Frei, no sólo ha disminuido su intención de voto, sino que además ha aumentado su rechazo, el que -en un hecho inédito- ha logrado igualar a su evaluación positiva. En pocas palabras: hoy día, los chilenos que tienen una buena imagen de Frei igualan a quienes tienen una mala imagen de él (37% de los encuestados, en cada caso).
Junto con esto, Frei se enfrenta a un poderoso enemigo: su techo es cada vez más bajo. Mientras su “voto potencial” (conformado por quienes aseguran votar por él más quienes admiten que podrían votar por él) sigue disminuyendo, el grupo que declara tener decidido no votar por él va en franco aumento.
Gráfico Nº 4
Fuente: elaboración propia, a partir de los datos de las encuestas CEP de mayo, agosto y octubre.
El gráfico 4 nos permite concluir que, aunque Frei tendría hoy la votación para pasar a una segunda vuelta, está muy lejos de alcanzar la mayoría necesaria para llegar nuevamente a La Moneda. Los números no mienten: si un 54% de la población está decidida a no votar por Frei, éste sólo puede aspirar a un 46% de los votos . Y con ese margen, el panorama es mucho más auspicioso para Sebastián Piñera.