Viernes, 03 Febrero 2012 12:22

(Vol III Nº 19) Competitividad Agrícola: El Costo del no uso de los derivados Agrofinancieros.

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Recientemente el Banco Mundial (BM), en un informe difundido a fines de enero de este año , redujo sus proyecciones de crecimiento para la economía mundial. Dicha corrección consideró a nuestro país, al plantear que, se “tiene una alta exposición a los flujos financieros internacionales, al sector bancario europeo (especialmente el español) y a los volátiles precios de las commodities, como el cobre”.

Indirectamente el informe asocia a los precios ciertos commodities con el riesgo que existe en actividades tan importantes como la agricultura, sector que ha debatido con fuerza la conveniencia de usar los derivados financieros que amortigüen y/o disminuyan los riesgos de la volatilidad de los precios.

Bajo el contexto antes presentado, se analizan dos variables de gran importancia, como son el tipo de cambio con sus proyecciones a mediano plazo y el impacto de no utilizar masivamente en la comercialización agrícola de los principales productos agropecuarios chilenos, entendidos estos como los derivados agrofinancieros que vendrían a ser un verdadero seguro de precio de venta.


TIPO DE CAMBIO


El Tipo de cambio real es uno de los principales indicadores de competitividad internacional y, por lo tanto, puede afectar positiva o negativamente a la economía. De ahí la conclusión lógica que a mayor tipo de cambio real, mayor sería el nivel de competitividad y mayor sería a su vez el crecimiento económico.


Claro que lo anterior no resulta en la práctica una instancia axiomática. Chile, pese al marcado deterioro de su tipo de cambio real (Gráfico Nº 1), demuestra una tendencia que comienza a evolucionar a la baja a partir del año 1985, pero que se ha mantenido acotada e incluso creciente, principalmente por efectos de la inversión en minería, consumo de bienes y servicios.

Gráfico Nº 1: Evolución del Tipo de Cambio Real: Años 1982 al 2011 (En pesos de octubre del 2011)

ppoliti
Fuente:IMTrading.

En concreto, el tema que se observa y se presta para análisis es que el tipo de cambio real lleva una tendencia clara a la baja, aún cuando se han experimentado signos de mejora. En términos reales, el valor del dólar al final de los 90, en promedio, llegó casi a costar el doble de lo que vale hoy.

Las proyecciones del valor del Tipo de Cambio Real en el corto plazo según diversos estudios, fluctuaría entre los $ 520-$ 540 pesos nominales. A este escenario se le incorpora el efecto de la inflación y el crecimiento esperado. Con una inflación del 3% anual por un período de tres años se puede estimar una pérdida real de un 9% del valor real. Lo anterior se traduce a que, considerando el valor a noviembre del 2011 cercano a los $ 510, se podría esperar un valor a fines del 2014 cercano a los $ 473 – $ 491. Adicionalmente, si la inflación promedio entre los años 2015 y 2020 fuese 2,5% anual, al finalizar el decenio, la inflación acumulada sería de un 15% y en términos reales terminaríamos con un Tipo de Cambio Real en un rango de $ 402 – $ 417.

Los países que se desarrollan y crecen como Chile, aprecian su moneda nacional, lo cual no es negativo, pero sí debe considerarse que la competitividad del país está muy relacionada con el tipo de cambio real. De ahí la necesidad de establecer herramientas y políticas que apoyen la iniciativa privada, la investigación y el desarrollo del país como un todo para evitar colapsos como los vividos en la época del salitre.

Es importante que los productores de fruta y productos de exportación en general consideren estos indicadores de tendencias y precios futuros del Tipo de Cambio Real.


Hacia fines de este decenio estarán en su peak de producción los frutales que están recién plantándose. Los flujos esperados deben considerar las variables de inflación y crecimiento del país, pues de una u otra forma afectan el valor final del tipo de cambio y por ende la utilidad esperada.


EL USO DE LOS DERIVADOS FINANCIEROS


Los principales derivados financieros son las opciones y los futuros. El uso de ellos en las empresas en general es bajo en nuestro país. Existe un marco legal bastante moderno, pero falta impulsar el tema.


En los países desarrollados cerca de un 60% de las empresas utilizan estos instrumentos financieros. En Chile, la cultura de usar seguros de precio aún es muy baja en los productores primarios y algo que llama mucho la atención es que en ninguna universidad donde se imparten carreras del agro, se enseñan estos temas. Es así que menos de un 18% de las empresas usan seguros tipo de cambio cifra que baja significativamente en el segmento Pyme donde apenas alcanza al 10%.


El actual gobierno es el primero en impulsar a través del Ministerio de agricultura, el desarrollo de un programa de capacitación a profesionales como el que se hizo en INDAP, en el uso de los seguros de precio. También el Ministerio de Hacienda destinó fondos para una línea de crédito que permita usar opciones sobre el tipo de cambio en el BancoEstado.


El uso de estos derivados debería ser desde ahora una práctica habitual en el sector agro exportador debido al incierto escenario financiero global.


EL IMPACTO DE NO USAR DERIVADOS AGROFINANCIEROS EN LA COMERCIALIZACIÓN AGRÍCOLA DE CHILE


La producción de maíz en Chile, alcanzó en la temporada 2010/2011 a 1,4 millones de toneladas. Esa cantidad a su vez es equivalente a 11.409 contratos de opciones de maíz que se transan en la Bolsa de Chicago. Considerando a su vez que un contrato equivale a 126 toneladas.


Si se analiza la información de precios de los contratos en la bolsa de Chicago para el período agosto 2011 a enero 2012, se observa que el precio más alto en la cotización de los contratos fue el día 28 de septiembre del 2011 (Tabla Nº 1).
 

Producción 2010/11 (ton)

              1.437.561

Valor de la producción  a $14.000 la ton según el precio de Cotrisa, en dólares

            40.091.343

Contratos de maíz equivalentes

                  11.409

Valor contrato máximo (US/contrato)

3.382

Valor contrato actual (US/contrato)

                    1.153

Diferencial período en análisis (US/contrato)

                    2.229

Pérdidas por no uso de coberturas (US)

            25.431.139

Pérdidas por no uso de coberturas (Pesos)

      12.766.431.599

Fuente: IMTrading.

En concreto y, sólo centrándose en el caso del maíz, las pérdidas estimadas alcanzan a casi la mitad del valor de la producción de la temporada anterior, situándose en los USD$ 25 millones. Si bien es un ejercicio, sirve como referencia para comprender la importancia del tema.

Lo más preocupante de esta situación es que, al analizar los precios y al no existir un programa masivo de uso de estos instrumentos financieros, el sector maicero habría dejado de recibir un ingreso equivalente al valor del 60% de la producción.


El arroz, el trigo, el ganado bovino, el maíz y la leche, son sectores en los cuales estas pérdidas sí existen y en la comisión de agricultura del Instituto Libertad, estamos investigando este tema para entregar pronto un análisis que debería llamar a una reflexión y ojalá, a la puesta en marcha de un programa oficial como se hace en México, para proteger al sector productivo.


Jorge Neira, Economista Agrario, Comisión Agricultura IL

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