LAS CUMBRES IBEROAMERICANAS,
UNA OPORTUNIDAD PARA CAMINAR A LA INTEGRACIÓN
Gustavo Pinto C.*
Las Cumbres Iberoamericanas tienen como objetivo otorgar el espacio para desarrollar foros y así encontrar soluciones a los problemas de la región, como a su vez otorgar beneficios y ayuda a las naciones integrantes.
La XVII Cumbre Iberoamericana a realizarse entre en 8 y 10 de noviembre en Santiago de Chile, buscará avanzar en la suscripción de un plan de acción comunitario, se firmará un convenio de seguridad social y se definirá la creación de un observatorio para la desigualdad social.
Estas actividades tienen el ideal de potenciar a la región, de sacarla del subdesarrollo, pero ¿que se ha hecho en materia de integración?
La Cumbre de Brasilia de hace seis años atrás, había sido capaz de aunar esfuerzos de los doce presidentes sudamericanos en torno a un “proyecto estrella”, denominado "Iniciativa de Infraestructura Regional Sudamericana" (IIRSA), cuyo objetivo era coordinar el desarrollo de infraestructura toda vez que permitiera fomentar la integración sudamericana.
En la Cumbre de Brasilia, los 12 mandatarios definieron un portafolio de 348 proyectos de infraestructura a implementar, de los cuales se priorizaron 31 de ellos, que sumaban una inversión total de 6.403 millones de dólares y de los cuales, el 70% se destinaría a la construcción de carreteras.
Sin embargo, la mayoría de estos proyectos no se han realizado y los pocos en ejecución muestran avances muy pequeños. Las razones esbozadas por los estados dicen relación con los males que siempre ha padecido la región: la incapacidad de lograr acuerdos, falta de institucionalidad, falta de coordinación entre los países, deficientes mecanismos de Trabajo, marco jurídico débil y las ya reiteradas crisis políticas internas a consecuencia del flagelo populista.
Pocos meses después de la Cumbre de Brasilia, el Ex PresidenteMexicano Vicente Fox, impulsó un proyecto similar denominado "El Plan Puebla Panamá" (PPP), que se enfocaba a la integración de los países centroamericanos. Aquel, ha tenido mejores resultados que su homólogo IIRSA, una mayor coordinación, mejor institucionalidad y más proyectos determinados, debiendo concretarse inversiones por 20.000 millones de dólares en los próximos seis años, siendo las áreas de energía y carreteras las que abarcan la mayor parte de estas. El Plan Puebla Panamá contempla el megaproyecto de ampliación del canal de Panamá.
La Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, será una antesala al encuentro de IIRSA a realizarse en Quito en el mes de Diciembre, como una oportunidad de avanzar en la construcción de una institucionalidad interna que permita ejecutar y resolver rápidamente las controversias que enfrentan a intereses nacionales, establecer mecanismos financieros integrados, que incentive a los países que tienen mejor acceso a crédito a desarrollar los planes de inversión regional, dejando de lado los de carácter nacional, comunicando además de manera efectiva a la población Iberoamericana en qué consiste la iniciativa y los proyectos que han priorizado, pues hay muy poca gente que conoce este mega-acuerdo de desarrollo. Es una gran oportunidad para comunicar, además, los efectos y posibles beneficios que reportaría a la población, a los países involucrados y la región entera.
Es evidente la carencia en infraestructura que la región presenta. Se hace necesario aumentar la inversión incrementando a niveles entre un 350% y 450%. Menos de eso no tendría efectos significativos. Se debe avanzar del actual 1,5% del PIB regional destinado a infraestructura,a por lo menos un 5%.
Por otra parte es fundamental elaborar una visión estratégica respecto de qué infraestructura queremosdesarrollar, de tal suerte de establecer una forma en que el país desea insertarse en la dinámica mundial.
El sector público debe contar con una adecuada planificación y organización, que se traduzca en capacidad financiera para apoyar las inversiones en infraestructura.
Se debe fomentar una identidad nacional con los proyectos a desarrollar, promoviendo estos como un eje para la organización de otras áreas, creando, como consecuencia, una gran cantidad de personal calificado. Un claro ejemplo de esto, es el referéndum que aprobó la población, permitiendo que Panamápudiera extender su actual Canal, proyectando una inversión en infraestructura equivalente al 11% del PIB.
La falta de un adecuado mecanismo que permita monitorear rigurosamente el rendimiento físico y financiero de los proyectos de infraestructura en la región, hace necesario la creación de una figura de seguimiento que registre el rendimiento de los proyectos en el largo plazo y hacer pública la gestión de los activos, con el objeto de compartir mejores prácticas. De esta forma se puede atraer el capital a largo plazo requerido por los proyectos, y obtener un buen desempeño en términos de rentabilidad.
En el año 2004 Chile fue el anfitrión de la reunión anual de la APEC, que en esa ocasión, por primera vez desde sus 15 años de existencia, se realizó en un país de América del Sur. Como fue posible apreciar, ese encuentro representó una gran oportunidad para que Chile se presentara ante las principales economías del mundo, con sus avances y capacidades indiscutibles en la región y en diferentes materias propias de su idiosincrasia.
Pero es preocupante observar que dentro de la agenda propia que el gobierno de Chile, como organizador, impulsó para ofrecer a sus invitados, se haya dejado de lado temas tan importantes de una agenda país, como los sectores de las pequeñas y medianas empresas, base absoluta del poderío económico de países como China, Taiwán y Hong-Kong. Asimismo, el desarrollo de las nuevas tecnologías, es una iniciativa gubernamental que se fue desvaneciendo con el paso del tiempo, quedando relegados por Uruguay como país vanguardista en esta materia, en la región.
La historia de la creación y formación de la Unión Europea, debe ser siempre un referente para nuestra querida América Latina. La posibilidad de avanzar en temas comunes para naciones tan diferentes en idiomas, costumbres y con una larga historia de guerras y divisiones, hizo posible que el antiguo continente y la vieja Europa de los griegos y romanos, se convirtiera hoy en el poderoso bloque económico y político del globo.
Chile tiene una nueva oportunidad de ser anfitrión y no debe dejar que personalismos y protagonismos estériles de algunos mandatarios impidan una real integración Iberoamericana, como camino al desarrollo. |