OP 1110 El Dolor de Cabeza para el Banco Central: Bajo Crecimiento y Baja Inflación

Resultado de imagen para economia
Imprimir

De acuerdo al Banco Central, el Índice Mensual de Actividad Económica (IMACEC), presentó un crecimiento de 4,0% en el mes de febrero, la cifra más alta desde febrero de 2016 (4,3%). No obstante, dicha variación se posicionó en la parte baja de las estimaciones de analistas, quienes se aventuraron por un 4,5%. No hay que dejar de mencionar que febrero de este año contó con la misma cantidad de días hábiles en comparación al mes anterior.

Como es sabido, el Banco Central, publica la serie de datos desglosando por IMACEC minero e IMACEC no minero. El primero registró un incremento de 19,4% en comparación a febrero de 2017, mientras que el segundo lo hizo en 2,8%, siendo incidido principalmente por los rubros de comercio y servicios.

Respecto a lo anterior, por un lado se aprecia el hecho de que la economía presentó un crecimiento superior a lo que hemos ido observando en los últimos meses, pero antes de sacar alguna conclusión, es pertinente mencionar como se explica aquel resultado.

Por una parte, el mayor crecimiento observado tiene que ver con una base de comparación más reducida, considerando que el crecimiento del IMACEC fue de -1,9% en febrero de 2017, a su vez, el IMACEC minero varió -18,7% en el mismo mes. El año 2017 se caracterizó por fuertes fluctuaciones en la actividad minera, de manera más específica, el IMACEC minero registró solo variaciones negativas hasta junio, posteriormente la minería se fue recuperando en la segunda mitad de 2017, mostrando mayores alzas, así como también en lo que va de 2018. Adicionalmente, el precio del cobre ha registrado niveles más altos en los últimos tiempos, lo cual lógicamente contribuye a los “mejores resultados” para el sector minero.

En consecuencia, se podría sostener que el mayor crecimiento es producto del repunte de la minería, dado que el IMACEC no minero creció 2,8%, cifra inferior al crecimiento potencial, motivo por el cual, pareciera que la economía aún no se encuentra en plena fase de recuperación en el ciclo económico.

Pese a lo anterior, el Banco Central se ve más optimista en cuanto al cierre de holguras de capacidad dado el mejor escenario de actividad económica para este año. Lo anterior justifica por una parte, el optimismo de recuperar los niveles de inflación a la meta del Organismo Autónomo.

Según las últimas cifras de inflación del IPC publicadas por el INE, el IPC varió en 1,8% en doce meses en marzo de 2018 y 0,2% mensual. La variación anual rompe el piso del rango meta establecido por el Banco Central, y adicionalmente corresponde al cuarto mes consecutivo en que disminuye el ritmo de incremento anual de los precios de los bienes de consumo. Por un lado, estos antecedentes pueden ser un signo de preocupación en el sentido de que la política monetaria esté perdiendo eficacia para efectos del control de la inflación, más aún en un contexto de tasas históricamente bajas.

Inflación del IPC en doce meses

(Variación en %)

Fuente: Elaboración propia con datos de INE

Por otra parte, es posible que los efectos de la política monetaria tengan un retraso o estén siendo mitigados por otros factores. Sin embargo, se espera que los cambios en algunos elementos relevantes se traduzcan en un mayor dinamismo en el incremento porcentual de los precios de bienes de consumo, como por ejemplo el precio del dólar, el cual ha ido invirtiendo su tendencia a la baja y se encuentra en niveles en torno a los $600. Otra variable a considerar que podría presionar la inflación al alza, corresponde al cierre en las brechas de capacidad. A medida que la economía se acerca más a su producción potencial, un aumento en la demanda tendría un efecto mayor en el aumento en los precios.

Además de los factores mencionados anteriormente, cabe destacar la evolución del gasto público en el actual gobierno, y la gestión en la oferta monetaria por parte del Banco Central, la cual, como se ha mencionado en diferentes ocasiones no será una tarea “sencilla”.