OP 1086 Banco Central Recorta PIB 2017 y Advierte Sobre Ajuste en Mercado Laboral

De la lectura del Informe de Política Monetaria (IPoM) de marzo, se desprende que la economía chilena completará en 2017 cinco años de crecimiento económico mediocre, inferior al 2%, y más preocupante aún, que el ritmo de actividad económica no repuntará sino hasta bien entrado 2018.

Y es que en el IPoM de marzo el instituto emisor realizó un ajuste significativo en la estimación de crecimiento para la economía, recortando el dinamismo desde el rango 1,5% – 2,5% hasta 1,0% – 2,0%. Cabe señalar que con este ajuste a la baja ya suman ocho los recortes consecutivos en la proyección de crecimiento que ha realizado el Banco Central, desde junio de 2015.

El IPoM de marzo del Banco Central se convierte en el golpe de gracia para el tan esperado despegue económico. El ente rector reconoce que las perspectivas privadas sobre el crecimiento del PIB para el primer trimestre del 2017 recogidas en la Encuesta de Expectativas Económicas se han ido corrigiendo a la baja, situándose en 0,9% en marzo (1,4% en enero). Ello, principalmente por el impacto que tuvo la paralización de Escondida en el resultado de febrero, con un dinamismo de -1,3% revelado por el Imacec del mes, y el que pudiera tener marzo. Peor aún, es posible estos indicadores no consideraran del todo este efecto, ni tampoco la mayor debilidad de la economía a fines del año pasado evidenciada por las nuevas Cuentas Nacionales, ni la base de comparación más exigente que enfrentará el primer trimestre de este año.

En este escenario, el IPoM contempla un dinamismo económico en el primer trimestre cercano a 0%, donde la paralización de Escondida restará del orden de 1 punto porcentual a la actividad de ese período.

Pero eso no es todo, en línea con la desaceleración de la actividad, el Banco Central advierte sobre los efectos en el mercado laboral, el que ha continuado ajustándose. Resalta el deterioro del empleo asalariado, que se contrajo 1,2% en el trimestre móvil finalizado en enero (INE). Por sectores, minería y construcción han incidido negativamente en la creación de este tipo de empleo en lo más reciente, mientras el comercio ha compensado en parte. Los trabajos por cuenta propia, aunque más precarios, siguen cumpliendo un rol amortiguador respecto de lo que sucede con los asalariados, y han ayudado a mantener la tasa de desempleo nacional baja en perspectiva histórica: 6,2% en el trimestre móvil terminado en enero.

El instituto emisor también ajustó a la baja su expectativa de crecimiento de la demanda en 2017, desde 2,6% estimado en diciembre pasado a sólo 2,3% en la actualidad. Lo propio hizo con la FBCF, que rebajo desde 0,7% en diciembre pasado a 0,2% en marzo de 2017.

Este frágil desempeño está en línea con nuestras estimaciones y nos demuestra que aún estamos lejos de alcanzar un punto de inflexión en cuanto al dinamismo de la economía, y lo más probable es que esta desaceleración nos acompañe durante todo 2017 y parte de 2018. Además, difícilmente en 2017 la economía logrará crecer en torno a 2%, siendo lo más probable que nos deberemos conformar con un dinamismo más cercano a 1,5%, lo que resulta muy inferior a la capacidad de crecimiento de tendencia de la economía.

Cuadro Resumen Principales Indicadores IPoM Marzo 2017

Paralelamente, ya se observa el efecto de la menor inversión pública en la actividad económica, y en consecuencia lo más probable es que, ante la ausencia de inversión privada, el ritmo de expansión siga esta tendencia decreciente en los próximos meses. Y es que la inversión privada está muy deteriorada, y se debe agregar el efecto estadístico de una poco exigente base de comparación.

En este contexto, 2017 será el cuarto año consecutivo en que la economía crecerá por debajo de su potencial, y quinto año de desaceleración. Más aún, al observar las estimaciones de crecimiento económico en el periodo 2014-2017, se observa que no se alcanza el 2%, lo cual resulta en un dinamismo insuficiente y que condena a la sociedad a vivir en la mediocridad.

Crecimiento del PIB y de la Inversión

(Var. % Anual)

Fuente: Elaboración propia, Banco Central.

El exceso de gasto público en 2015 y 216, en conjunto con la expansiva política monetaria del Banco Central, han sido estériles en cuanto a devolver la capacidad de crecimiento a la economía. Por el lado de la inflación, esta variable ha evolucionado en línea con lo previsto en diciembre, sin cambios en las cifras previsiones. Sin embargo, la economía se ha mostrado más débil, ampliando la brecha de actividad más allá de lo esperado y reduciendo las presiones inflacionarias. Por lo mismo, el Consejo considera necesario incrementar algo más el impulso monetario, con lo que probablemente veremos resurgir las presiones inflacionarias a largo plazo, se continuará con las transferencias de riqueza entre sectores, y seguramente la actividad económica continuará deprimida.

Lo más preocupante es que 2017 será un año aún más complejo que el anterior. El propio Banco Central así lo reconoce, y señala que el cierre de 2016 dio cuenta de una demanda más débil y de una economía que hacia fines de año creció menos que lo anticipado. A este escenario pesimista se le debe agregar que el mercado laboral parece no ser inmune a la desaceleración económica y ya ha comenzado a acusar signos de debilidad, fenómeno que debería observarse nítidamente en los próximos meses. Al mismo tiempo, las expectativas empresariales y de los consumidores se mantienen en valores pesimistas, y se suma el retiro progresivo del impulso que proveía la inversión pública, derivado del ajuste fiscal anunciado recientemente.

La tendencia a la baja en los distintos indicadores económicos es reflejo del equivocado diagnóstico de las autoridades económicas respecto del origen de la desaceleración, pues ésta obedece principalmente a factores internos y en menor medida a la baja en los precios de los commodities. Además, hoy no se ven factores que permitan esperar un repunte significativo en el consumo privado mientras las expectativas sigan deprimidas, y en consecuencia la inversión seguirá débil afectada por el ciclo económico y la incertidumbre. Chile se enfrenta a un entorno macroeconómico preocupante. Tras varios años de un positivo desempeño económico, la inversión en Chile se ha debilitado y el crecimiento se ha desacelerado de manera marcada, ubicándose por debajo de su nivel potencial. Las causas de lo anterior no hay que buscarlas fuera de las fronteras, ya que los mismos shocks negativos que han afectado a la economía han golpeado a otros países de la región, que exhiben atractivas tasas de dinamismo económico.

AUTOR: Gustavo Díaz; Stefano Zecchetto; Economistas